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Gabriel Carámbula - nuevo disco -

Gabriel Carámbula – nuevo disco –

Nota: Maxi Rivera

Foto: Carlos Costa (Tio Tom)

EL SONIDO ESTÁ EN LOS DEDOS

Pasión por la guitarra, garra y precisión en cada estirada, así fue esta nueva presentación de Gabriel Carámbula en el mes aniversario de Mister Jones, noche que quedó registrada para ser editada como el primer disco en vivo de toda su carrera. Porque lo más importante de ver a este señor en vivo es apreciar el touch de uno de los mejores guitarristas que hay en la escena nacional. Cada estirada, cada lick, cada rasgueo tienen ese sonido particular que sólo él puede lograr. Porque el sonido está en los dedos, y eso es lo que uno más aprecia al ver de cerca a esta clase de violeros que tienen encima más de 30 años de ruta tocando en todos los lugares habidos y por haber. De hecho vi a más de uno llevarse las manos a la cabeza ante sus tantos punteos salvajes. Es más, el solo de Little Red Rooster (gran clásico de Willie Dixon que siempre está presente en sus shows), fue una demostración de cómo se deben estirar las cuerdas para transmitir un genuino sentimiento blusero.

Pasada las 23 horas la imponente figura de Gaby asomó por el costado del escenario despertando los primeros aplausos de la noche. Secundado por Alejandro Soto en Batería, Nicolás Courreges en el bajo y su tocayo Gabriel Romeo en segunda guitarra arremetió con el ya clásico Quiero divertirme. La banda que lo acompaña es sin duda un muro bien sólido e infranqueable donde Gaby puede recostarse y hacer de las suyas con total libertad, hace lo que tiene que hacer, aunque por momentos también se permite ir un poco más allá para demostrar sus virtudes. La temperatura subió con el ritmo frenético de Bule bule  para después sumergirnos en una atmósfera más relajada con las baladas Enloquecerte, Sin decirte nada y el ya mencionado Little red rooster de Willie Dixon. La primera parte del show, como ya es costumbre, terminó con el clásico Bajo la rambla, una muy buena adaptación al castellano de la canción Under the boardwalk  de The drifters que en la década del noventa le abrió muchas puertas a su banda Los perros.

Pasaron quince minutos de intervalo y el anfitrión de la noche apareció en escena empuñando una guitarra acústica para despacharse con una hermosa versión de Tengo que aprender, canción con ese sello tan característico que Andrés Calamaro  supo desparramar por estas tierras en la década del noventa. “Tengo que aprender de nuevo a estar solo por primera vez” canta Gaby y nos conmueve. Una vez terminada la melancolía vuelve la banda al escenario y llega la hora de homenajear a Pappo con El viejo.  Lo único que voy a decir es que escuché a mucha gente hacer covers del carpo, pero ver como los toca este señor es increíble, me había pasado hace unos meses cuando me tocó cubrir su show en este mismo lugar y ahora me vuelve a ocurrir, no sé cómo explicarlo, pero los toca con una pasión tal que la atmósfera que se deposita sobre el ambiente es muy especial, porque uno recuerda a Pappo, sí, pero a la vez tiene en el escenario a un tipo que lo conoció cuando tenía apenas 15 años y que nunca dejó de amarlo. Y la ecuación se resuelve con algo tan simple como eso: amor puro por el carpo. Se nota en las expresiones de su cara ante cada estirada, porque el tipo no mira la guitarra cuando puntea, su cara simplemente se dedica a mirar en dirección contraria al diapasón y a transmitir con dientes apretados toda la fuerza que le imprime a sus falanges para poder sacar ese sonido tan sólido y tan particular. Después de eso la banda atacó con una seguidilla de sus clásicos que serían un lindo corolario del show: Cuatro y media, Dónde estás ahora (donde instó a la gente a cantar el coro hasta el paroxismo), Todo el tiempo, Sorpresas, y Salgo a recorrer.  Y llegó el momento del adiós. Fueron 13 canciones. Todos le pedimos una más pero en realidad lo que queríamos era que tocara mucho más que eso. Cuando el ambiente se pone bueno no querés que se termine pero las cosas son así, los shows duran un tiempo determinado que nunca nos alcanza cuando la estamos pasando bien nunca nos alcanza. Por suerte todo quedó registrado y será editado dentro de poco por Mister Jones records. Habrá que armarse de paciencia y esperar su edición. 

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La radio de Mr. Jones
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